Music is my hot hot sex
¿Dijiste que podíamos amarnos? Pero aun así tus labios continuaron sellados y tus ojos cerrados por un beso pecaminoso. Si hubiéramos podido amarnos entonces seguro yo no hubiera.... Ya no importa, ya no hay vuelta atrás, pero aun así está bien, por que despertaba frenético en medio de la noche para beber de tu amor. ¡Te odie por eso!
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-¿disculpe señorita?
-¿sí? en que le puedo servir joven.
-He venido a recoger mi violonchelo, aquí está la nota.
-oh lo siento joven pero creo que ha habido una confusión, otro chico se ha llevado ese instrumento dejando olvidada su guitarra.
-¿qué? No puede ser!
En ese momento vi el estuche de la guitarra y no te que en el avía una dirección, mas no tenía nombre de propietario. Tome la guitarra y salí corriendo de la tienda.
-solo a mí me pasan estas cosas, ni siquiera conozco la dirección, me voy a perder y no estoy como para gastar en un taxi...no puede ser peor. Espera un segundo, creo que si conozco la dirección...mmm ¡ya se! Es por mi academia, como a dos cuadras creo que está esta calle.
Me dirigí rápidamente al subterráneo y me subí en el primer vagón sin pensarlo dos veces. Dentro del vagón pude sentir una mira algo inquietante que provenía de un chico con el cabello teñido de morado, sentado en el otro extremo del vagón, mas no le di mucha importancia, preferí pensar que solo se trataba de un chico extravagante y ya, porque eran más mi esperanza de recuperar mi violonchelo que otra cosa. Tanto era así que no sentí durante todo el camino el peso de la guitarra.
Salí del vagón y subí corriendo las escaleras para salir de la estación y rápidamente me dirigí a la calle que indicaba la dirección en el estuche de la guitarra.
-¡No puede ser!, ¡por favor que me haya equivocado!, ¡por favor dios, que esté equivocado!
Ahí está yo, enfrente de la única academia de música rival de la mía. Era imposible que lograra paras, y mis esperanzas de recuperar mi violonchelo se agotaban.
-no me importa lo que tenga que hacer, recuperare mi violonchelo a como dé lugar.
-¿así que no te importa?
-mm ¿qué?!
Aquella pregunta provenía de un chico parado a mi lado y para mi sorpresa era aquel chico que me observaba en el vagón.
-¿he dicho que si no te importa que tengas que hacer?
-¡¿y eso a ti porque te importa?!
-por qué yo podría ayudarte a entrar
-¿por qué lo arias?
-por qué te necesito
-¿a qué te refieres?
-no tengo por qué explicártelo
-¿y cómo se supone que me ayudes a entrar?, ¿acaso no sabes quién soy?
-¡claro que sí!, eres Sakura Yuki el codiciado "príncipe" de la academia Sol, es inevitable saber quién eres.
-supongo que tienes razón. ¿Entonces como planeas meterme a la academia luna?
-bueno es obvio que te reconocerán los de seguridad, la única forma es sobornarlos.
-¿y por qué arias eso por mí?
-ya te dije, solo eres un medio para un fin.
-(por qué será que todo lo que dice me irrita tan fácilmente, que molesto)
-bueno, pues espera en aquella banca.
-¡pero como se te ocurre, está lleno de chicos luna, me van a golpear!
-¡ya cállate! No puedo creer que seas tan estúpido y logres tocar.
Normalmente si alguien me hubiera dicho algo así, lo hubiera golpeado hasta dejarlo inconsciente, pero esta vez era diferente.
Aquel chico se fue rápidamente asía la entrada de la escuela y yo me senté en la banca que me avía indicado. La verdad fue muy incómodo, notaba como los chicos a mí alrededor me observaban con asco, como si tuviera alguna enfermedad contagiosa. Pero yo savia bien por qué me veían así, era por ser Sakura Yuki el mejor violonchista de la academia Sol.
-(que despreciables)
A lo lejos veía a aquel molesto chico sacando una gran cantidad de dinero para entregárselos a esos despreciables guardias que a lo lejos me observaban de forma tan grotesca.
Me hizo unas cuantas señales indicándome que ya podía pasar, me levante de la banca y cargando la guitarra me dirigí asía la puerta, logre notar como los chicos que estaban a lado de mi empezaron a murmurar entre ellos, diciendo cosas como: que horror deberíamos de quemar esa banca, como se atreve a acercase a nosotros. Pero no le di la menor importancia, solo me interesaba entrar a esa repugnante academia para recuperar mi violonchelo.
-quieres apurarte, no tengo tu tiempo "príncipe" ja.
-no me llames así como sea que te llames.
-además de estúpido eres temperamental, me llamo Natsuo Takanaka, pequeño principito.
-¡he dicho que no me llames así!
En ese momento íbamos pasando por una gran alberca, a simple vista se notaba que era muy profunda, no sé ni cómo me atreví a pasar por ese lugar, sabiendo que no savia nadar, creo que puedo más mi terquedad.
-¡mira, ahí está!
Levante la mirada y exactamente, ese era mi violonchelo, pero...
-(¿quién es ese chico?)
Aquel sujeto rodeado de chicos con mi violonchelo entre sus brazos me miró fijamente, a decir la verdad me dio mucho miedo y quede petrificado a la orilla de la alberca.
-yo sé cómo hacer que te haga caso...
-¿Qué dices?
-solo mira.
-¡no espera!... SPLASH!*
Me empujo sádicamente a la alberca y me fui sumergiendo rápidamente con la guitarra en mi mano. Aun no puedo creer que no la haya soltado en aquel momento.
-(Tengo miedo...por que no puedo, no lo voy a lograr, solo unos segundos más, que manera de morir tan patética).
Sentí drásticamente como mis pulmones se comprimían y mis ojos se iban cerrando lentamente .pero tal parecía que una silueta me tomaba por la cintura y me besaba, aunque la verdad ya estaba tan inconsciente que no puedo asegurar que ese beso fue real.
Al abrir los ojos estaba a la orilla de la alberca escupiendo toda el agua que avía entrado a mis pulmones. Escuche una risa y vi que era Natsuo el que se burlaba de mi tan ruidosamente de mí .alguien estaba incado con sus manos en mi pecho y para mi sorpresa...
-(¡es el chico que me robo mi violonchelo!)
-¿estás bien Yuki?
-¿Quién eres?
-soy Osaki Akira, presidente y guitarrista principal de esta escuela
Su mirada era como decirlo, "HORRIBLE", era la mirada más fría y penetrante que hubiera conocido, se sentía como cuchillas atravesando mis ojos.
-¡Devuélveme mi violonchelo!
-¿por qué lo aria?
-¿Qué acaso no me lo robaste?
-¿si y qué?
-¿devuélvemelo, sabes que me pertenece?
-mmja realmente eres tierno
-¡¿Qué dijiste bastardo?!
-¿es serio crees que podrás quitármelo en la posición en la estás?
Mire a mi alrededor y note como todos los estudiantes me rodeaban listos para golpearme a la menor provocación, con tal de proteger a Akira.
-yo no te he hecho nada, devuélvemelo y te daré tu guitarra.
-no me interesa la guitarra... ¡te quiero a ti!
¡De acuerdo esto ya era el colmo!, otro estúpido diciéndome que me necesitaba, y con la impotencia de recuperar mi amado instrumento.
Akira me tomo de las muñecas y se sentó sobre mis piernas y acerco su rostro a mi cara y dijo en voz muy baja...
-ágamos un trato. Pero pacemos al auditorio a hablar en privado. Además necesitas cambiarte de ropa, estas todo mojado y puedo ver debajo de tu camisa.
-¡cállate maldito pervertido!
Se levantó y Natsuo y otro chico me tomaron de los brazos y casi a rastras me llevaron al auditorio donde me acostaron sobre el escenario. Akira se sentó a mi lado y ellos salieron del lugar.
-fueron a buscarte ropa, no quiero que te enfermes.
-¿Qué quieres de mí?
-en realidad es muy simple..."me gustas"
-¡deja de burlarte de mí y ve al punto!
-¿Por qué estaría jugando?, me encantas Yuki .Desde la primera vez que entre a la academia sol para boicotear tu presentación, me obsesione contigo.
-¿y a mí porque me importa?
-¿no te sorprende lo que te digo?
-no, conozco muchos perdedores igual a ti que dicen estar enamorados de mí.
-no te confundas inocente Yuki. Yo nunca mencione amor.
-¿qué es lo que quieres?
-quiero que tengas la misma pasión conmigo que cuando tocas el violonchelo
-estás loco
-sí, tú me has vuelto loco de lujuria al ver cómo te orgasmeas en el escenario cuando tocas.
- ¿Qué quieres que haga para recuperar mi violonchelo?
-simple, vendrás a vivir conmigo y hasta que sienta que sienta que me demuestras la misma pasión, te dejare ir con tu amado instrumento.
-¿Cómo sé que dices la verdad?
-por qué afortunadamente para ti no existe el amor y estoy seguro que cuando haya saciado mi sed contigo me aburriré de ti y no me importara si te quedas o te vas.
¿Realmente iba a ser capaz de acostarme con él solo para recuperar mi violonchelo? La verdad es que así era, yo no era tan integro.me preguntaran: ¿Por qué no simplemente compraste otro violonchelo? Pues, número uno, son carísimos y no era de una familia adinerada como los de mi escuela y esta, número dos estaba muy aburrido con mi vida cotidiana y número tres, se convirtió en una mera excusa para acostarme con Akira, aunque no lo quería admitir y además no era como que me fuera a enamorar de Akira...o al menos eso pensé en aquel momento.
Mire a Akira fijamente y dije...
-está bien are lo que quieras
Akira sonrió y al escuchar cómo se abrió la puerta del auditorio se paró .estaban entrando Natsuo y el otro chico con un cambio de ropa en sus manos. La dejaron en la tarima y volvieron a salir.
-bueno, ¿Qué esperas Yuki?
-¿Qué?
-¡cámbiate!
-¿aquí?
-sí, quítate esa ropa y ponte esa y aslo rápido ya nos tenemos que ir
Me levante del suelo con las pocas fuerzas que aún me quedaban (aunque no lo crean casi ahogarse resulto muy cansado para mi) y con mis manos temblorosas fui desabrochando botón por botón de mi húmeda camisa. Akira fijo su mirada en mi cuerpo sin desviarla ni por un segundo, más yo, privado de la vergüenza que me invadía baje la mirada mientras sentía como mis mejillas se enrojecían.me desabroche el pantalón, me quite los zapatos y tome la ropa seca, note que más que ropa parecía un disfraz, era ropa estilo victoriana color roja mas no me importo en absoluto, lo único que quería era vestirme y terminar con la humillación.
-espera, ¿que no piensas quitarte la ropa interior?, ¿también esta mojada no?
Claro que lo avía pensado, pero esperaba que no lo notara, así que sin más alternativa, termine totalmente desnudo frente a él, mientras sentía como con su fría mirada escaneaba mi cuerpo.
Tome rápidamente la otra ropa y me la puse, fue algo complicado ponérmela, no entendía como se ponían todos esos listones y ese complicado saco, sin mencionar las incomodas y largas botas.
Termine de amarrar los listones de las botas, me levante con mucha dificultad por los tacones que tenían. Akira me sonrió y dijo...
-realmente eres lindo
Saco su celular y tal parecía que marcaba me marcaba a su mayordomo. Entro Natsuo y su otro lame botas y me tomaron nuevamente de los brazos.
-es hora de irnos príncipe.
-ya te dije Natsuo que no me llames príncipe
Akira se acercó a Natsuo y le susurro algo al odio y note enseguida como empezó a temblar aterrorizado, si me preguntan qué fue lo que le dijo, yo también quisiera saber, más creo que nunca podre saber qué fue lo que le dijo Akira a Natsuo para asustarlo de tal forma.
Casi corriendo me sacaron de la academia y me metieron a una limosina que yacía en la entrada .me senté en la otra esquina, lo más alejado que pudiera estar de Akira sería lo mejor. Aunque ya me avía cambiado de ropa aún tenía el cabello mojado y en esta ciudad todo el tiempo está nevando, así que me moría de frio y empecé a temblar.
Akira que iba sentado en la otra esquina del asiento, toco en la ventana del asiento de enfrente
-Paul pásame una toalla
-enseguida señor
Le paso la toalla y Akira me jalo fuertemente asía él, froto la toalla en mi cabeza, la dejo a un lado, se quito el abrigo para colocármelo encima y me abrazo.
-¿por qué haces esto?
-¿tienes frio no? además, ahora me perteneces, puedo hacer lo que quiera.
No le conteste, simplemente cerré los ojos y finji dormir durante todo el camino, lo cual, fue la mayor estupidez que he hecho en mi vida. Por no querer seguir hablando con Akira, no vi el camino de la academia a la mansión.
-Yuki... Yuki despierta, por fin llegamos.
Me asome por la ventana y vi el hermoso camino que conducía del portón hacia la mansión de Akira, era increíble, a su alrededor estaba lleno de árboles con luces blancas cubiertos de nieve, todas las flores estabas cristalizadas por la nevada y una gran fuente concluía el final del camino.
Llegamos a la puerta de la mansión y Akira se bajó rápidamente de la limosina para tomarme fuertemente de la mano y jalándome nos dirigimos a unas grandes escaleras en forma de caracol, que hizo que subiera corriendo para llegar a una gran puerta negra.
Continuara